El jugador que se perfila como el remplazante de Martín Palermo en Boca Juniors tiene una historia muy particular. No solo luchó en las inferiores del club de la Ribera para llegar a primera sino que tuvo que pasar un mes por la cárcel por equivocación. El 25 de mayo de 2008 no fue un día más en la vida del delantero Lucas Viatri: convirtió su primer gol en la primera de Boca frente a Vélez Sarsfield, pero algo más hizo que ese gol sea el más gritado en su vida.
Un tiempo antes de esa gran alegría estuvo un mes tras las rejas por equivocación. Según contó el delantero, fue a visitar a una amiga a un hospital y aparecieron unos policías que lo llevaron detenido a la comisaría 3ª de Castelar junto con su hermano y dos amigos más.
Viatri estaba acusado de robar una peluquería ubicada a unos kilómetros de su casa. La pesadilla del juvenil de Boca recién comenzaba y debía esperar hasta que se demostrara su inocencia. “En esos momentos me preguntaba si iba a salir algún día. Sufría por mí pero mucho más por mi familia”, cuenta Viatri al diario deportivo Olé.
El juvenil, que quiere hacer que la gente de Boca no extrañe a Palermo, destaca la importancia del apoyo de su familia y confiesa que durante su estadía en la cárcel no se entrenó para nada, "no tenía ganas ni de hacer abdominales”.
Al mes quedó en libertad luego de que se demostrara su inocencia. Nadie le devolverá el tiempo perdido ni la angustia de haber vivido una experiencia como tal. Sin embargo, el juvenil rescata algunos aspectos positivos de su pesadilla. “Me sirvió para valorar y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Saber por qué tengo que hacerme problema y por qué no”, concluye.
Hoy el panorama es completamente diferente para este joven de tan sólo 21 años. Tendrá la responsabilidad y la oportunidad de ganarse un lugar y mostrase para que los hinchas de Boca no extrañen los goles de Palermo. Viatri sabe que de ahora en más tendrá libertad para escribir su propia historia, pero esta vez, el escenario no será una celda sino el área grande de la Bombonera.