Foto: Minutouno.com /Javier Heinzmann

Zapatillas sí, alpargatas no / 1
| Las zapatillas son una parte fundamental de la vestimenta de los jóvenes argentinos. Les otorga identidad y pertenencia. Ellos son capaces de distinguir infinidad de marcas y modelos, precios y lugares donde conseguir segunda selección , cuotas e imitaciones. |
Foto: Minutouno.com /Javier Heinzmann

Zapatillas sí, alpargatas no / 2
| El sueldo de un joven argentino promedio es de aproximadamente $400. El precio de un par de zapatillas de primera marca ronda la misma cifra. Sin embargo ninguno duda en “invertir” un mes de trabajo para poder lucir un par. |
Foto: Minutouno.com /Javier Heinzmann

Zapatillas sí, alpargatas no / 3
| Las zapatillas son fabricadas en países como Indonesia, China y Vietnam, por contratistas que emplean jóvenes obreros. Hoy en día, los costos laborales de producción constituyen sólo el 4% del precio de un par de zapatillas de marca. |
Foto: Minutouno.com /Javier Heinzmann

Zapatillas sí, alpargatas no / 4
| Un obrero de una fábrica de calzado deportivo en Indonesia recibe un salario mensual aproximado de US$ 60 por jornadas de 10 horas diarias. Si viniera a Argentina debería trabajar más de dos meses para poder comprar el par que él mismo fabricó. |
Foto: Minutouno.com /Gustavo Jononovich

Zapatillas sí, alpargatas no / 5
| En Argentina, en especial los jóvenes le otorgan a las zapatillas un lugar simbólico vital. En muchas esquinas de Buenos Aires se las pueden ver colgando de los cables de luz marcando el territorio, señalando que allí “para” una banda de amigos. |